Dharma Blog

Welcome to Mangala Shri Bhuti’s Dharma Blog

Welcome to Mangala Shri Bhuti’s Dharma Blog, where we explore the dharma, which we have been fortunate to come into contact with. In a word, what is “dharma”? We can say it is the teachings of Buddha Shakyamuni. We can also say dharma represents certain truths or “the facts of life”. But most essentially, we’ve found that dharma comes to mean an awakening of our own active intelligence about the causes of suffering and happiness. This process is ignited by the teachings we hear and catalyzed further by our contemplation and practice. Join us in appreciating and deepening our understanding of dharma through these excerpts by Mangala Shri Bhuti’s teachers and senior students.

Subscribe to MSB's Dharma Blog feed.

View all dharma blog posts.


Cuidándonos Durante una Pandemia - Reflecciones de Nuestras Prioridades Mentales.

Extractos de una charla por Dzigar Kongtrul Rinpoche

Consejospara transformar el miedo y cultivar la  Bondad ante la pandemia.
 

Todos deseamos que la agitación global debido al coronavirus no dure mucho, porque  si persiste, habrán efectos devastadores en muchos frentes. Esto es algo, que ninguno de nosotros hemos visto en nuestra vidas. Teniendo en cuenta el reto y dificultad que el mundo entero está enfrentando, debemos prestar atención a las sugerencias y consejos de las autoridades de salud. Necesitamos organizarnos y actuar como corresponde.

En tiempos como este, también es importante cuidar nuestro estado mental. En este tema me gustaría compartir algunos pensamientos.

Se nos dice que necesitamos aislarnos de los demás y en algunos casos refugiarnos en un lugar. Si, esto es aconsejable médicamente , y si, debemos hacerlo físicamente. Sin embargo, no podemos dejar que ese aislamiento oscurezca el hecho de que estamos todos juntos en esto. A medida que el virus se propague, estaremos  obteniendo una imagen muy, muy clara de que todos estamos conectados. No sólo estamos conectados localmente, sino globalmente. Todos estamos interdependientemente conectados  a escala global. Esto es un hecho.

Todos sentimos un  fuerte cuidado por  nuestra propia salud y por la salud de nuestra familia, amigos y comunidad. Y es natural que ese cuidado se convierta en apego. El movimiento del cuidado al apego es normal. El apego reestructura nuestro sentido del cuidado y nos lleva en diferentes direcciones. En este momento podemos obtener una apreciación más profunda de cómo funciona el apego.

Por un lado, el apego nos lleva a preguntarnos, "¿cómo puedo aislarme y protegerme?” Una vez más, esta es una respuesta natural y sensata,  pero si queremos una comprensión más profunda del apego, debemos mirar más de cerca todavía. Esa postura de protegerse a uno mismo implica que estamos rechazando ciertas cosas que vienen de fuera. Ya sea hacia el virus o aquellos que sospechamos pueden ser portadores del virus (ya que simplemente no lo sabemos), y enfatizamos así  una barrera con el mundo exterior.

Cuando enfatizamos el "afuera", mentalmente nos separamos de los demás por completo y especialmente de aquellos que están más allá de los límites de nuestros apegos primarios, como nuestra propia salud o aquellos que más apreciamos. Con esa separación, a menudo viene la segunda tendencia o patrón de apego, que es el miedo. Ahora, algunos temores son verdaderamente saludables. En ese sentido, tenemos que ser pragmáticos y tomar precauciones, desde lavarnos las manos y desinfectar nuestros espacios de trabajo y chapas, hasta practicar el distanciamiento social. Pero cuando el miedo nos conduce a la agresión o a la paranoia, puede hacer que nuestras acciones hacia los demás sean más bien hostiles, y  eso, no va a ser muy útil para ellos o para nosotros.

A medida que los hábitos y tendencias más profundas del apego se nos vayan  exponiendo en nuestra mente, tal vez también  surjan  las tendencias de preocuparnos por  los demás. Tenemos que ser amables los unos con los  otros y ser compasivos con los que sufren. Debemos actuar de manera útil y ser generosos.

El consejo que hemos recibido de evitar el contacto físico y la proximidad a los demás no tiene por qué impedirnos generar simultáneamente una mentalidad suave  de bondad, compasión y un sentido de responsabilidad global hacia todos. No queremos  permitir que la preocupación se convierta en temor y que éste, a su vez, se convierta en hostilidad y rechazo. En este momento cargado, podemos continuar  o comenzar, nuestro entrenamiento - de por vida- en altruismo y compasión. Hacerlo en medio de la crisis sería un gran legado  de nuestros valores y creencias y de lo que más apreciamos.

Por supuesto, no podemos esperar que el mundo entero se comporte de ésta manera, pero todavía podemos animarnos unos a otros, a no permitir que nuestras mentes se vuelvan negativas durante una agitación como esta. Tenemos que estar conscientes  y vigilantes.  Al hacerlo, sentiremos un mayor sentido de solidaridad con los demás, desde nuestra familia inmediata, amigos y compañeros de trabajo, hasta nuestras redes sociales más grandes, nuestros vecinos y barrios,  los socorristas, los  trabajadores  de la salud, funcionarios, alcaldes, gobernadores y los políticos nacionales y así sucesivamente por todo el mundo. Por difícil que sea, al final, saldremos más fuertes haciendo esto, con la confianza de que las comunidades se mantendrán unidas en tiempos de crisis en lugar de dividirse  hacia las  rutas de escape de la paranoia y el miedo.

Médicamente hablando, hay que encontrar una cura, pero ese  trabajo está fuera del alcance de la mayoría de nosotros y es el dominio de los gobiernos y los profesionales médicos. Esperemos que, por el buen trabajo de nuestras instituciones y por los méritos de cada uno de nosotros y de toda la humanidad, esa cura se encuentre lo más pronto posible. Mientras tanto, lo que todos podemos hacer como individuos es desarrollar una perspectiva más compasiva hacia el mundo, hacia los demás y hacia nuestra vulnerabilidad personal. Eso asegurará que no perdamos el contacto con nuestra humanidad. Más bien, a través de esta crisis, podemos ampliar cada vez más nuestra conexión con la humanidad.

Consejos a los practicantes

El instinto de aislarnos y rechazar a los demás, el miedo y la paranoia... cualquiera de los aspectos negativos de nuestra mente humana pueden, por supuesto, aparecer. No es realmente malo si surgen, porque todos tenemos las semillas del potencial para que estas cosas surjan. Pero queremos reconocerlos - por lo que son-  cuando surjan para no sucumbir ante ellos. Esa es la práctica de la auto-reflexión y el altruismo, y ésta práctica tiene que ser practicada.

La práctica no ocurre por sí sola. Ya sea que tu práctica sea los cuatro inconmensurables, o la paciencia, o la meditación, o la oración, éste es el momento de aplicarla a lo que surja en tu mente, para tu beneficio y el beneficio de los demás. El sentido de bienestar de todo el mundo está siendo amenazado por todo lo que leen, escuchan, ven o experimentan de primera mano. A través de la práctica podemos estabilizar nuestro propio sentido de bienestar y compartir esa experiencia con los demás.

También es importante enfatizar que todo lo que surge en nuestra mente es natural.  Y allí  es donde  tenemos una elección. Cuando el miedo y la paranoia surjan, no dejen que se conviertan en agresión. En lugar de eso, permitan  que su mente se suavice  y se expanda un poco en ese momento. Permitan que la  compasión y bondad surjan, sabiendo que todos estamos juntos en esto. El mundo entero está afectado. En  toda mi vida, no he visto nada como esto. Esto ha tenido un profundo efecto mundial. Me sorprende, porque también nos muestra lo mucho que estamos conectados. A menudo hacemos esa declaración, pero el grado insondable de nuestra conexión se ilustra profundamente en esta crisis.

Algunos de los apegos, las tendencias a protegerse a uno mismo, ya sea para adquirir suficiente comida o papel higiénico en este momento de crisis,  no son malos. En cualquier medida  que la gente quiera hacerlo, eso depende de ellos. Pero lo principal es no volverse hostil hacia nadie y no ser agresivo con nadie. No te separes como “el único” que está en peligro y, por tanto, necesitas protegerte con un sentido de agresión hacia los demás. Incluso si  logras con éxito protegerte a corto plazo a través de la agresión, realmente no funcionará bien a largo plazo. Necesitamos entender el panorama general. Cuando surgen la paranoia y el miedo, no nos sirve genuinamente girar en su  dirección  y sucumbir a ellos. El principio del altruismo debe permanecer en su lugar. Debemos estar dispuestos a extendernos  a los demás dentro de los límites de la seguridad personal y no seguir propagando enfermedades.

 

La vulnerabilidad que todos compartimos: ampliando nuestro Cuidado

Por un lado, esta pandemia nos  muestra nuestra vulnerabilidad y mortalidad, que  siempre  ha  estado ahí, pero en esta situación actual, la misma está en nuestras caras. Nos hace mirar más de cerca nuestra vulnerabilidad. Como budista, encuentro que esta conciencia aumentada de nuestra  vulnerabilidad  es un recordatorio útil de la Verdad.

Cuando escuchamos informe tras informe, ésto tiende a influir en nuestra mente y puede hacernos un poco más temerosos. Puede aumentar nuestras preocupaciones por nosotros mismos, nuestras familias, nuestras comunidades.  Estoy viviendo en Colorado, así que tengo preocupación por Colorado, pero luego Colorado es parte de Estados Unidos, así que también tengo preocupaciones por todo Estados Unidos. Está bien. Todo viene de un lugar de cuidado y me muestra que realmente me importa. Pero no puedo limitar mi cuidado a donde están mis apegos personales o donde mi  instinto inmediato me lleve.

Nuestro  instinto dirige nuestro cuidado a nuestra comunidad, a nuestro país. Naturalmente, no queremos que nuestro país sufra tanto. Pero, simultáneamente, lo que está sucediendo aquí en tu  mente -tu esperanza de que tu país no sufra los efectos de esta crisis- debes saber que son  los mismos sentimientos que  se pueden encontrar en la mente de todos y  en todas partes. Ellos también están preocupados por ellos mismos, sus familias, sus comunidades y sus países. Piensa  en tu  cuidado personal y tu   preocupación y luego reconoce  que, todos en todas partes, están experimentando los mismos sentimientos de cuidado y preocupación y vulnerabilidad.

Con lo que estoy tratando de trabajar en este momento, es generar  cuidados que no se limiten  a mi familia  inmediata o mi país, sino un   cuidado que se extienda hacia todo el mundo. Pensando así, comenzaremos a ver que muchos de nosotros somos bastante privilegiados. Tenemos buenos sistemas de apoyo, estilos de vida generalmente fáciles y acceso a beneficios que los hemos dado por hecho. En algunos países del tercer mundo, millones de personas ni siquiera tienen acceso a una clínica local. Además, pensar   en  aquellos que han estado en encierro severo en China y otros países, y trato de pensar en lo que deben estar experimentando.

Cuando veo mi propia vulnerabilidad trato de reflexionar sobre eso, considerando a otros que tienen circunstancias más difíciles. ¿Cómo se sienten realmente? Esto me hace abrir mi corazón, me da una sensación de cuidado amoroso, fraternidad, hermandad, o al menos la sensación de que todos estamos aquí en esta tierra para enfrentar esto juntos con compasión. Desde  este entendimiento podemos ofrecer oraciones para que esta crisis se resuelva lo antes posible y sin números excesivos de muertes ni sufrimientos. También podemos ofrecer oraciones por aquellos que ya han muerto. Hay muchos, desde China a Europa y ahora acá en toda  América.

Así es como me he estado relacionando con esta situación, esta crisis. Utilizo lo que  me haga más consciente de mis propias vulnerabilidades, ansiedades e incertidumbres como un medio  de abrirme a lo que está pasando en todas partes y a todo el mundo. Estas reflexiones nos abren. Abren nuestra mente y nuestro corazón para ir hacia los demás.

Esto es lo que encuentro que es  realmente  una experiencia beneficiosa en estos momentos.